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Autores continuadores de otros

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A pesar del título de la entrada aquí no voy a mencionar a los referidos sino a los que dejaron obras inconclusas. Se trata de autores de prestigio que al final de sus vidas dejaron alguna obra sin terminar y otros tomaron el desafío y se calzaron las plumas del famoso para hacer un cierre a sus obras. Dejaron escritos inconclusos nombres tales como Jack London, Raymond Chandler, Jane Austin, también Schiller, Dumas, Stevenson... No debió ser nada fácil asumir el riesgo pero también imagino el deseo de concluir lo inacabado. La pregunta es qué tanto se puede saber de lo que guardaba el autor en su mente para finalizar su trabajo, a veces, poco o nada salvo que haya dejado notas, comentarios a alguien de confianza, nada se sabe, todo se imagina. Así como hubo quienes por afición tal vez tomaron esas postas con sanas intenciones para dar merecidos cierres a las obras de los grandes que admiraban también los hubo que quisieron continuar con éxitos editoriales como el caso de Tolkien, de q...

La maestra, un texto español

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España franquista y una historia que la recorre en sus extremos. La docencia, las vidas en suspenso e historias que se buscan a través de los años para cerrar heridas largamente abiertas. Una historia simple en un contexto de calamidad. Ixx, 2026 Fragmento: —¿Señorita Eulalia Morales?          Los verdugos son tres hombres. Solo uno de ellos, el de la izquierda, la mira con algo de humanidad, una humanidad vidriosa, quebradiza. Ella, de pie, lo observa: lleva bigotito y el pelo refinado de quien se asea cada mañana con la pulcritud de un marqués. «Quizá lo sea, marqués, conde, aristócrata», piensa Lali mientras se mantiene parada frente a ellos como la mujer de Lot, a punto de quedar petrificada.          —Sí, soy yo —asiente.          El que le ha preguntado es el tipo del centro de la mesa —ceñudo, perfil aguileño, cigarrillo en equilibrio sobre el labio inferior—, aquel que preside la comisión depuradora y cuy...

Esculturas de Buenos Aires (recreaciones)

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Referencias: https://qualquierbuenosaires.blogspot.com/2014/11/estatuas-de-buenos-aires-ninos.html?m=1 El Niño y la Gallina. Era una escultura de bronce, con un chico que alzaba en una mano un pollito, y frente a él la gallina enfrentándolo, seguramente para defender a su cría. Altura: unos 70 cm. Su autor fue el escultor italiano Nicolás Gulli (1866-1954). Fue emplazada en 1911 en ese lugar, y robada en 1996. Grupo infantil. Escultura realizada en bronce, de 75 cm. de altura. Representaba a dos chicos unidos por los brazos, en actitud de estar jugando y con expresión de alegría. Obra de Vicente Gemito (1852 -1929), también italiano, a quien se debe asimismo L’Acquaiolo, que se encontraba allí en la misma plazoleta y que fue trasladada al Jardín Botánico, como ya comentamos en una nota anterior. Esta escultura fue robada en 1997. https://www.lagacetadelretiro.com.ar/retiro-patrimonio-las-esculturas-ya-no-estan/

Libro, las elites argentinas a lo largo de la historia

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El país sin rumbo se debate en caer más o menos rápido. No hay visionarios ni patriotas entre las clases dominantes, poder real, establishment o como se le quiera llamar. Todo mal. Ixx, 2026 El país retrocedió casi 20 puestos en el Ranking Global de Calidad de Élites (EQx) de la Universidad de Saint Gallen, Suiza. Mientras los sectores de poder mantienen su influencia, la capacidad de generar valor real se desploma, dejando al país en una posición crítica de cara al desarrollo a largo plazo. Argentina no carece de talento, pero conforma un esquema de elites caracterizado por la extracción de renta y la fuga de futuro. El último reporte del Indice de Calidad de las Elites (EQx 2026), liderado académicamente por la Universidad de Saint Gallen (Suiza), arroja una luz cruda sobre la realidad estructural de Argentina. En un contexto global donde la innovación y la inversión productiva definen el éxito de las naciones, Argentina registró un marcado retroceso, cayendo del puesto 86 en 2025 a ...

El lector en la literatura

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Gente que lee en los textos. Fragmento "Y luego está Dahlmann convaleciente, que lee en el tren Las mil y una noches para olvidar la enfermedad hasta que lo distrae la llanura, lo distrae la realidad y, aliviado, se deja, simplemente, vivir. Y por fin Dahlmann en ese pueblo perdido en el sur de la provincia de Buenos Aires, que recurre a la lectura para aislarse y protegerse, y se refugia nuevamente en el volumen de Las mil y una noches hasta que es arrancado de su aislamiento por los parroquianos del almacén que lo hostigan y lo desafían. El volumen de Las mil y una noches está en las dos muertes; es la causa, habría que decir, de las dos muertes. En un caso, es la ansiedad de leer la que lleva al accidente; en el otro caso, es el riesgo de leer lo que lleva al desafío. Pero hay algo más que quiero destacar aquí. En el almacén Dahlmann es enfrentado porque está leyendo, porque lo ven leer, abstraído, un libro. Quiero decir que, a menudo, lo otro del lector está representado tambi...

Pensar las cosas de otra manera

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Siempre queda una chance..

El sable corno - Absurdo contemporáneo (cuento)

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Corno Se despertó de súbito y se sentó en la cama, sudaba y las sábanas se le pegaban a la piel, las apartó de un manotazo molesto; con el mismo ademán se corrió el pelo adherido a la frente para despejar los ojos a medio abrir, resopló y buscó tanteando sus pantuflas, sus movimientos activaron las luces y lentamente inundaron la habitación de un cálido y tenue color ambarino. Salió en calzoncillos a la sala de espera donde un asistente sin decir palabra le ayudó a colocarse una bata de seda negra brillosa que anudó apenas con desgano dejando su pecho y su abdomen al aire, con la vista fija casi perdido se dirigió como un autómata a la enorme puerta blanca de doble hoja en el otro extremo del corredor. La empujó sin esfuerzo y abrió ante sí un espacio amplio, solemne como él lo había pedido. Un cubo flotaba en el centro de la habitación gigantesca, pudo ver sobre un almohadón de terciopelo rojo la joya que reposaba reluciente como la dejó la tarde anterior. Se detuvo en la entrada con ...