miércoles, 9 de febrero de 2011

Sobre: "No nos une el amor sino el espanto"

Tantas veces repetida, esta frase de tan común nos pasa inadvertida.
Le habló de tango, de cuchillos, de faroles. Acuñó en alguna esquina historias de entreveros. Alguna noche de mirar la luna que a través de la reja da nostalgia, a solas con ella se habrá preguntado si Buenos Aires sentirá lo mismo.Y la ciudad siempre discreta, escucha.




















Buenos Aires


Y la ciudad, ahora, es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esa puerta he visto los ocasos
Y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana; aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana
Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.

JORGE LUIS BORGES

Copyright © Derechos reservados del titular.


Para escucharlo en la voz de J.L.Borges:

http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=2487&p=Jorge%20Luis%20Borges&t=Buenos%20Aires&o=Jorge%20Luis%20Borges