viernes, 24 de febrero de 2017

El Talar de Pacheco

"El edificio guarda pocas pero notables piezas originales. En la planta baja hay un precioso perchero y portmanteau que hasta tiene su terciopelooriginal. En la sala turca hay una mesa y una araña bizantina y bizarra. Y en el sótano... Lo que hoy es el gimnasio del barrio cerrado exhibe un espejo y mesada en estilo romano, en mármol blanco, que deja sin habla. En el mismo ambiente hay bancos amurados en el mismo material y estilo. Atrás del espejo hay una gruta artificial que aloja un guaraní de bronce de tamaño natural. Y en un rincón hay un baño completamente tapizado en mayólicas, con sus artefactos originales. Comedores y salones todavía tienen sus apliques y arañas, y algunos muebles de época." (fuente: Página/12 )




"El General Angel Pacheco Concha, había nacido el 13 de abril de 1793 en Santiago de Chile, falleciendo el 25 de septiembre de 1869 en su estancia de El Talar.
Contrajo matrimonio con María Dolores Reynoso Más de Sexar, nacida en 1801 en Buenos Aires y fallecida el 13 de agosto de 1883. En mérito a su guerra contra los indios, a partir de 1833, y en el enfrentamiento con Lavalle, (derrotado por fin en Quebracho Herrado) el general Pacheco, mano derecha militar del general Rosas, recibió del gobierno en recompensa los campos confiscados a los López Camelo instalando una estancia-fortín, clara, maciza, con un mirador y una galería sostenida sobre gruesas columnas, típica habitación criolla de mediados de del siglo XIX que, afortunadamente, perdura evocando un desfilar de chinas cebando mate y un ir y venir de jinetes con mensajes y mercadería y sin ningún lujo entonces, donde reinaban 
los sauces y las achiras, el alboroto de los perros y, de vez en cuando un poco de guitarra en el fogón de los peones." (Fuente: http://www.acciontv.com.ar/soca/pacheco/historia.htm)














"Los rasgos más salientes de nuestra extremada 'belle époque' francesa se dieron también en una estancia cercana a la capital que fue durante un siglo sinónimo de fortuna: la de los Pacheco, asociada a su nombre "El Talar" a un primitivo monte criollo.
(Según el historiador Gammalsson, los talares eran buscados, pues ese árbol daba un pequeño fruto muy apetecido por las gallinas y las así alimentadas, producían huevos que eran uno de los manjares coloniales.
Durante siglos, los montecitos de tala fueron una de las isletas señaladas en la toponimia rioplatense).
Según tradición oral, la estancia El Talar había sido la primera en la cuenca del río de las Conchas, cercana a San Fernando y el Tigre, donde, ya en 1607 había un fortín.
Como la comunicación fluvial era más rápida y segura que la que debía conquistarse a caballo por huellas inexistentes, a través de bañados y tolderías, no es extraño que su relación más frecuente fuese con el delta y que las primeras islas de éste fueran incluídas dentro de la estancia. Fuente: http://www.acciontv.com.ar/soca/pacheco/fotos.htm)




Imágenes actuales en: http://pachecoen360.generalpachecoweb.com.ar/castillo.php


jueves, 23 de febrero de 2017

Murakami y el carnero salvaje

“-Las células se renuevan cada mes. Ahora mismo está ocurriendo -me respondía, poniendo ante mis ojos el delicado dorso de su mano-. Casi todo lo que crees saber de mí no pasa de ser pura rememoración de algo pasado”


Una crítica apasionada de la novela recientemente reeditada "La caza del carnero salvaje" surgida de una postergación, con el asombro y el gusto de algo que guardamos en un arcón sin saber que nos aguardaba allí para deleitarnos y que desemboca en un insulto como alabanza en la desmesura de las contradicciones. Por otro lado una vieja nota de Juan Forn publicada en Página/12 sobre el escritor japonés y su cruce de culturas. Algo que más de uno seguramente se ha planteado en esas historias que pueden transcurrir en cualquier rincón de Japón con la desconcertante presencia de la cultura norteamericana desde los jeans a la música negra como fondo.
IXX, feb2017

jueves, 29 de diciembre de 2016

Blade runner

fuente: giphy.com

I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die.

martes, 27 de diciembre de 2016

Apocalypse Now, el fin de toda razón

Fuente: giphy

"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja. Ese es mi sueño, más bien mi pesadilla: arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar y sobrevivir".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"Debemos matarlos, debemos incinerarlos, cerdo tras cerdo, vaca tras vaca, aldea tras aldea, ejército tras ejército. Y me llaman asesino, ¿cómo hay que llamarlo, cuando los asesinos acusan a los asesinos? Mienten, mienten y tenemos que ser misericordiosos con los que mienten. A esos peces gordos les odio, ¡cómo les odio!".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"Recuerdo que cuando estaba en las fuerzas especiales... parece que han pasado mil siglos... fuimos a un campamento a vacunar a unos niños. Dejamos el campamento después de vacunarlos a todos contra la polio. Un viejo vino corriendo, lloraba, sin decir nada. Regresamos al campamento. Ellos habían ido y habían cortado todos los brazos vacunados. Vimos allí un enorme montón de bracitos. Y recuerdo que yo... yo lloré también como... como una abuela. Quería arrancarme los dientes, no sé lo que quería hacer. Y me esfuerzo por recordarlo, no quiero olvidarlo nunca, no quiero olvidarlo. Entonces vi tan claro, como si me hubieran disparado, disparado con un diamante, con una bala de diamante en la frente, y pensé: Dios mío, eso es pura genialidad, ¡es genial! ¡Tener voluntad para hacer eso! Perfecto, genuino, completo, cristalino... ¡puro! Y entonces me di cuenta de que ellos eran más fuertes porque podían soportarlo: no eran monstruos, eran hombres, tropas entrenadas. Esos hombres que luchaban con el corazón, que tenían familia, hijos, que estaban llenos de amor, habían tenido la fuerza, el valor, para hacer eso. Si contara con diez divisiones de hombres así, nuestros problemas se resolverían en poco tiempo. Se necesitan hombres con principios que al mismo tiempo sean capaces de utilizar sus instintos, sus instintos primarios para matar. Sin sentimientos, sin pasión, sin prejuicios, sin juzgarse a sí mismos. Porque juzgar es lo que nos derrota."
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"No creo que existan palabras para describir todo lo que significa, a aquellos que no saben qué es, el horror. El horror. El horror tiene rostro. Tienes que hacerte amigo del horror. El horror y el terror moral deben ser amigos, si no lo son se convierten en enemigos terribles, en auténticos enemigos".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"He visto horrores... horrores que usted ha visto. Pero no tiene derecho a llamarme asesino, tiene derecho a matarme. Tiene derecho a hacerlo, pero no tiene ningún derecho a juzgarme".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"¿Ha pensado alguna vez en auténticas libertades? ¿Ser libre de la opinión de otros? Incluso de la propia opinión".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

"Entrenamos a jóvenes para disparar sobre la gente, pero sus comandantes no dejan que los muchachos escriban "joder-(fuck)" en sus aviones... ¡porque es una obscenidad!".
Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)

fuente: https://es.wikiquote.org/wiki/Apocalypse_Now

lunes, 19 de diciembre de 2016

La Isla del Dr. Moreau – H.G. Wells

Suya es la mano creadora. Suya es la mano que destruye. Suya es la mano que nos cura. Suya es la casa del dolor. ¿Cuál es la ley? No andar a gatas. ¿Cuál es la ley? No comer carne ¿Cuál es la ley? No matar hombres. ¿Cuál es la ley? No derramar sangre.
"La isla del Dr. Moreau" is a song by HHH.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Paul Gauguin - Peter Lindbergh

Peter Lindberg para Harpers Bazaar, 1992

Homage a Gauguin. Naomi Campbell by Peter Lindbergh for Harper's Bazaar. Jamaica 1992.

Boceto de Paul Gauguin, 1876

"L'esprit des morts veille (Manao tupapau)", peinte en 1892 par l'artiste peintre et Grand Maître Paul Gauguin


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Marcha fúnebre para un cazador (Mahler)

Como mencionáramos en el blog: "El funeral del cazador es un tema que se encuentra en muchas culturas y países europeos. Por lo general se ve como animales del bosque, que, una vez cazado, ahora están escoltando el ataúd del cazador en una procesión en una fantástica inversión de papeles. Es a la vez satírica y solemne, además de ser paradójico. También puede reflejar la reverencia que el cazador una vez tuvo por su terruño está siendo devuelto por los animales del bosque por respeto. Sociológicamente, sugiere inversión de la estructura de poder que se encuentra en una jerarquía opresiva."

viernes, 4 de noviembre de 2016

Un cuento de Juan Hundred sobre el éxito

Ponerlo en palabras es darle vida


Tuve que ir, me lo pidió un amigo. Mi vida social se terminó más o menos a los once años. Pero mi amigo cumplía años y estaba contento. Se había mudado, me invitó a un asado en su casa nueva.
Y yo le expliqué como me salía, como pude, que estar con gente nunca fue lo mío. Pero mi amigo era mi amigo hacía muchísimo tiempo y ya lo sabía.

martes, 25 de octubre de 2016

La inspiración mata al amor. (o como empezar un duelo)

Tengo que matar el sentimiento ahora.
Y no sé por donde empezar.
Si mato tu mirada nerviosa, tus ojos brillando y ansiosos.
Si mato tu voz, tu acento y tus letras. Todo lo que digas...
Si mato tu sonrisa, tus labios, tus gestos que me intrigan.
Si mato cada parte de vos. Te vas a alejar siempre.

publicado VIERNES, 24 DE JUNIO DE 2016 en:
http://outloudtoanyone.blogspot.com.ar/2016/06/la-inspiracion-mata-al-amor-o-como.html


La misma historia

He oído decir que una historia que se rememora, nunca es la misma historia, que va cambiando en cada representación, en cada nueva exposición del autor/narrador como una especie de juego y que va ocupando nuevos recovecos del cerebro como reubicándose en otro espacio. Este sería algo así como el espacio de lo nuevo, la novedad necesaria en cada reelaboración para sorprender y fundamentalmente sorprendernos que es lo más importante. ¿Qué sería de nuestras anécdotas si no pudieran levantarnos, quitarnos el adormecimiento y hacernos vibrar con el relato? Así andamos por el mundo recontando historias una y otra vez, las veces que sea preciso apenas para desacomodar la rutina.

viernes, 21 de octubre de 2016

Veinte motivos para leer a Oliverio Girondo Por Juan Sasturain

Cinco por la negativa: las carencias

Uno. No saber quién es. Es el mejor motivo y el que a él más le hubiera gustado. Enterarse de que es –para muchos– el mejor poeta argentino del siglo XX es un dato que puede despertar al menos la curiosidad, primer paso hacia la posibilidad de tener una aventura; quiero decir: una experiencia que nos cambie la vida. Conocer a Girondo vale la pena precisamente por eso: te deja diferente de cómo te encontró.

martes, 18 de octubre de 2016

No me arrepiento de este amor por Oscar Cuervo

Lo que en el panorama cinematográfico argentino de las últimas décadas vuelve una singularidad a Gilda, no me arrepiento de este amor, la película de Lorena Muñoz con Natalia Oreiro, es su posición artística y política respecto del pueblo. No se trata de determinar en qué posición está Gilda (la película) en relación con la calidad u originalidad de otras películas argentinas desde los 90 hasta hoy. Obvio que hubo un puñado de grandes películas y unas cuantas más muy interesantes. Pero la precisión de Lorena Muñoz (con la ayuda imprescindible de Natalia Oreiro, cuya corporización del personaje la vuelven casi la coautora de la película) para filmar al pueblo es algo que se volvió muy raro en el cine después de Leonardo Favio. Hubo películas políticas muy lúcidas y hubo productos cinematográficos muy eficaces y taquilleros. Me cuesta mucho, en cambio, encontrar otra película argentina reciente que filme al pueblo y que se proponga (y logre) llegar al pueblo. Gilda lo hace.

lunes, 17 de octubre de 2016

El jardín

Me gusta estar acá, estoy tranquilo, me tengo que aguantar a este tipo que no tiene idea de nada y piensa que sabe; pero igual viene poco. A veces tiene otra cara y una vez vino con una mujer, pero no la trajo más porque me puso muy nervioso. Yo le explico que las mujeres son jodidas, que hay que tener cuidado, y no mirarlas; pero no entiende. Él dice que siempre están y que hay que aceptarlas, que las vea. Pero yo las veo si quiero y nunca quiero, no me gustan. Me tiene podrido con las mujeres y la pareja.  Dice que siempre es mejor tener una mujer con uno. Seguro que nunca estuvo un día entero al sol, muerto de sed y con la piel que se ampolla y en carne viva. Un accidente, dice que fue un accidente, que no puede volver a pasar. Yo digo que, sin mujeres, claro que no va a pasar. Dice que es lindo ver a las chicas de piel bronceada en la playa. Pero ver a las mujeres sin ropa no está bien, me hace calentar la cabeza, es malo y sucio y ¿Para qué? Cuando pasó lo de la playa y el padre de ella se quejó con mi mamá y ella se lo contó a mi papá, él me tuvo que castigar, atado al sol me dejó, y al otro día, yo ya tenía bien clarito lo que tenía que hacer, con el cinto me lo enseñó. Y lo entendí, aprendí que eso era malo y que las mujeres son malas y sucias. Mi papá, sabe. Cuando tuve que casarme, para ser un buen cristiano, como decía el padre Antonio, mi papá arregló para que me case con la hija del socio. Él dijo que sería una buena madre para mis hijos. Mi papá y el cura me dijeron que era lo mejor para mí, así que nos casamos. Pero nunca me animé a nada con Ercilia y ella me soportaba y nada más. Un día descubrí que la hermana de mi mujer era muy linda, así que ni la miraba, a la hermana digo, tenía miedo que se diera cuenta. Por suerte se casó la hermana. Cuando Ercilia se fue; mi padre me ordeno no buscarla, no verla más. Pero un día, tomé el colectivo y ella estaba sentada en el primer asiento, yo me hice como que no la vi y miré para otro lado, hasta que se bajó. La seguí y espié por arriba del cerco de la casa. Estaba la hermana tomando sol en el jardín y cuando apareció Ercilia las dos se quedaron acostadas casi desnudas llenas de sol. Desde ese día anduve de noche. En casa tenía siempre las ventanas cerradas, hacía las compras a última hora y después me quedaba encerrado. Mi papá me consiguió un puesto de sereno. Por unos días funcionó, pero después me echaron y ya no salí más hasta que me vinieron a buscar. Cuando llegaron me escondí y después llamé a mi papá para que hablara con ellos, él iba a saber qué hacer.
En cuanto el hombre me deje en paz y vuelva a mi pieza, voy a mirar otra vez el jardín. La tierra removida y los terrones negros me hacen acordar de esa tarde, cuando las degollé y enterré a las dos.

viernes, 14 de octubre de 2016

Lo que esperamos, Oliverio Girondo

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.