Tantas veces repetida, esta frase de tan común nos pasa inadvertida. El amor por la ciudad, la historia compartida, la soledad, la nostalgia, la tristeza de los atardeceres grises. Borges l e habló de tango, de cuchillos, de faroles. Acuñó historias de entreveros en esquinas perdidas en los suburbios. Alguna noche de mirar la luna que a través de la reja da nostalgia, a solas con ella se habrá preguntado si Buenos Aires sentirá lo mismo. Y la ciudad siempre discreta escucha y guarda en los recovecos de sus faroles, en sus viejos balcones, en sus zaguanes silenciosos los ecos de una pasión incomprendida y mutua. ixx, feb11
Dame la mano Cuando arda el amor, no estaré a tu lado, estaré lejos. Será por cobardía, por no sufrir, por no reconocer que no supe cambiar todo esto. Arderá el amor, arderá su memoria hasta que todo sea como lo soñamos como en realidad pudo haber sido. Pero ya estaré lejos. Será tarde para lamentos y nadie podrá todavía asombrarse de lo que tiene. Antes que nada, antes de sospechar, vivamos esto, que más no sea, y que por ahí es demasiado. Vivir, sin que nadie admita; abrir el fuego hasta que el amor, rezongando, arda como si entrara en el porvenir. en Son memorias (1965-1969) fuente: de http://paisdelasultimascosas.blogspot.com/2010/07/recordando-paco-urondo.html
Marcel Duchamp’s Experimental Geometry 1983 by Princeton University Press mathematics, geometry, non-Euclidean geometry, Marcel Duchamp http://members.iif.hu/visontay/ponticulus/britannicus/unhappy.html One of Duchamp’s last specific comments on geometry was hisUnhappy Readymade of 1919. At the time of the marriage of his sister, Suzanne, to Jean Crotti, the artist sent instructions to the couple in Paris to suspend a geometry book by strings on their balcony. Duchamp later described the intended results: “The wind had to go through the book, choose its own problems, turn and tear out the pages… It amused me to bring the idea of happy and unhappy into readymades, and then the rain, the wind, the pages flying, it was an amusing idea.”* *Duchamp, as quoted in Cabanne, Dialogues, p. 61