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Llegando los monos

Sumo To be continued...

El planeta de los simios

El término "gorilas" Extracto de Wikipedia, la enciclopedia libre En 1955, poco antes del golpe militar que derrocó al presidente Perón, espontáneamente los antiperonistas comenzaron a llamarse a sí mismos "gorilas". El término se hizo popular a raíz de su utilización en un popular programa cómico radial de la época llamado La Revista Dislocada, conducido por Délfor Dicásolo. El periodista Cristian Vitale relata las circunstancias del siguiente modo: Délfor Dicásolo la usaba mucho en sus tiras radiales diarias, por la popularidad que la palabra había adquirido en Marabunta, uno de los espectáculos más taquilleros de la época, que el mismo cómico había presentado en un teatro de la calle Corrientes. En uno de los sketches más graciosos de la obra, un científico alcoholizado lideraba una expedición en busca de un cementerio de gorilas. Y en el camino, cada vez que escuchaba un ruido, el investigador, con varias copas de más, repetía "deben ser los gorilas...

Trabajo conjunto

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Baleros intervenidos Obra de Claudia Ligorria 2009

Nuevos tiempos

Estamos hablando de libertad de expresión, de la función de cada sector de la comunidad, de los fines y de los medios, y está bueno. Se abrió el debate, se sinceran las opiniones y se salen de sus formas unos cuantos. Es bueno que se haga evidente cuál es el objetivo y cuáles las intenciones de cada uno, cuando los actores se sinceran es posible identificarse o distanciarse, y se comienza a pensar también cual es el rol que uno mismo cumple. En una sociedad dormida e indiferente desde hace muchos años, con un considerable deterioro de la educación y de los valores en general, se hace imprescindible esta discusión. El debate sólo puede enriquecernos. Habrá que aprender que se puede pensar distinto sin ser enemigos, sin la necesidad de eliminar al otro para subsistir. Durante tantos años no han inculcado que es el otro o yo sin términos medios, y ahora se impone convivir, compartir los espacios comunes. Parece que algunos representantes de los viejos modelos piensan en su propio ...

Vergüenza

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Óleo de Marina Valenzuela Cómo no sentir vergüenza! Si caminé por estas calles cuando no había niños descalzos mendigando en pleno invierno. Si jamás había visto a una madre dar de comer basura a su bebé. Si los políticos solo se ocupan de venderse como un jabón en polvo o una gaseosa en lugar de ofrecer ideas. Si nos educan para que no podamos comprender nada y nos ofrecen la falsa alegría de chucherías como si se tratara de la felicidad misma. Si ya nos hemos acostumbrado a ser idiotas que solamente pueden hablar de modelos y futbolistas para no ser vistos como bichos raros. Si los medios dedican más tiempo a los famosos que a los ideales. Si un libro es visto como una pérdida de tiempo. Si delinquir y trabajar pueden ser valores iguales para algunas personas-comunidades. Si nos dicen que estudiar es un pérdida de tiempo y así estamos, orgullosos de ser "ignorantes pero felices". Si se vive la condición de marginación con la honra de "pertenecer" a...

Misteriosa Buenos Aires

Manucho narra en sus cuentos distintos momentos de la ciudad y nos permite recorrer en aventuras diversas los cambios que el tiempo y nuestra gente han transcurrido. Un libro ameno, imprescindible podrìamos decir, aunque sobre las necesidades de cada uno no hay nada escrito. Leelo y después me cuentas. (IXX) El hambre Manuel Mujica Lainez (fragmento) "Alrededor de la empalizada desigual que corona la meseta frente al río, las hogueras de los indios chisporrotean día y noche. En la negrura sin estrellas meten más miedo todavía. Los españoles, apostados cautelosamente entre los troncos, ven al fulgor de las hogueras destrenzadas por la locura del viento, las sombras bailoteantes de los salvajes. De tanto en tanto, un soplo de aire helado, al colarse en las casucas de barro y paja, trae con él los alaridos y los cantos de guerra. Y en seguida recomienza la lluvia de flechas incendiarias cuyos cometas iluminan el paisaje desnudo. En las treguas, los gemidos del Adelantado, ...

El decamerón

Texto 9: No valía contra ella (la peste) previsión ni providencia alguna, como el que limpiasen la ciudad operarios nombrados al efecto, o prohibir que los enfermos entrasen el la población, o dar muchos consejos para preservar la salud, o hacer no una sino varias veces al día humildes rogativas a Dios (…) (…) Al empezar la enfermedad les nacían a las hembras y varones en las ingles y en los sobacos unas hinchazones que algunas veces alcanzaban el tamaño de una manzana o de un huevo. La gente común daba a estos bultos el nombre de bubas(…) Luego, los síntomas de la enfermedad se trocaban en manchas negras y lívidas en brazos, muslos y demás partes del cuerpo. (…) así como la buba primitiva se convertía en signo inequívoco de futura muerte, tanto como estas manchas. Boccaccio. El Decamerón www.biografiasyvidas.com