Haruki Murakami - Midori en Tokio blues
(...) La experiencia con Midori es completamente diferente. Sus conversaciones con Watanabe le hacen ver al protagonista que la sexualidad es también diversión, liberación y curiosidad. Son experiencias más vitales en comparación a lo que caracteriza su vínculo con Naoko, cuya existencia frágil y delicada hace que el sexo se vuelva una manera de aferrarla a este plano. Midori no necesita esta función, pues su existencia es poderosa, ruidosa y enérgica. Este intercambio lo expresa mejor: —¿Sabes lo que me gustaría hacer ahora? —soltó cuando ya nos separábamos. —No tengo la menor idea. ¡Quién sabe qué te ronda por la cabeza! —comenté. —Me gustaría que unos piratas nos hicieran prisioneros, que nos desnudaran y nos ataran con una cuerda. —¿Y por qué tendrían que hacer algo así? —Porque serían unos piratas morbosos. —Me parece que aquí la única morbosa eres tú. —Nos dicen que dentro de una hora nos arrojarán al mar, así que, mientras tanto, tratemos de pasarlo lo mejor posible, así, tal co...